Serena Williams conquista en Australia su 23er Grand Slam

Australia.— Serena Williams cargó el trofeo de campeona de un Grand Slam por 23ra ocasión, entrando a la historia grande del tenis. También recibió una carta de felicitaciones y un par de zapatillas especiales de Michael Jordan, el nombre más identificado con el número 23.

Y su hermana Venus estuvo allí mismo para felicitarla con un abrazo. A Venus le tocó mirar desde corta distancia, y derramó más lágrimas de alegría que de pena tras sucumbir en la final de un grande por séptima vez por su hermana menor que no se cansa de fijar récords.

Serena ganó el sábado la final entre las hermanas, la novena que disputaron en un Grand Slam y la segunda en Australia, por 6-4, 6-4.

Con su séptimo título en el Melbourne Park, un récord en el torneo, Serena dejó atrás a Steffi Graf para quedar con la mayor cantidad de títulos de majors en la era abierta. Margaret Court, que estaba entre el público de la final, ganó 24 majors, pero 13 de ellos anteriores al sistema actual de competición.

Con su victoria en el estadio Rod Laver, Serena también recupera el primer puesto de la clasificación mundial, que había perdido en septiembre tras 186 semanas seguidas cuando Angelique Kerber ganó el Abierto de Estados Unidos.

Fue la primera final protagonizada por las hermanas desde Wimbledon en 2009. Venus, en el puesto 13 de la clasificación, volvía a la final de un major por primera vez en siete años y medio.

Al terminar el partido, Serena se quedó un momento sentada en la cancha, antes de que Venus caminara hasta su lado de la pista para abrazarla.

“Esto fue duro, de verdad me gustaría aprovechar este momento para felicitar a Venus”, dijo Serena. “Ella es una persona increíble… Es mi inspiración”.

Las Williams empezaron a jugar juntas en Compton, California, una localidad muy lejos de ser un semillero para el tenis, con su padre Richard y su madre Oracene como entrenador y mentora. Se entrenan y viajan juntos por todo el mundo.

“No habría forma de que llevara 23 sin ella”, añadió. “Gracias, Venus, por inspirarme para ser la mejor jugadora que puedo ser e inspirarme para trabajar duro”.

Williams ha ganado 15 títulos de individuales en majors desde la última vez que perdió ante Venus en una final de Grand Slam, la de Wimbledon en 2008.

Desde que conquistó ese último torneo en 2008, Venus pasó varios años sin llegar a la segunda semana de un Slam mientras lidiaba con una enfermedad que la dejaba sin energía. En 2011 se le diagnosticó síndrome de Sjogren y el año pasado alcanzó las semifinales en Wimbledon.

“Ha hecho un regreso increíble… No me gusta la palabra regreso”, dijo la ganadora. “Nunca se fue. Ha sido una gran campeona”.

El partido no estuvo a la altura de las expectativas, ya que los nervios y la tensión provocaron fallos poco habituales y errores no forzados. Hubo cuatro breaks de servicio hasta que Venus logró mantener una ventaja de 3-2. Eso incluyó un juego en el que Serena tuvo un game point pero tuvo dos doble faltas consecutivas y tres en total para perder la oportunidad.

En total hubo seis quiebres de servicio. Las dos se mostraron relativamente discretas, salvo por un raquetazo de Serena en el tercer juego que le supuso un apercibimiento.

Tras cometer tres doble faltas en el cuarto juego, sin embargo, la menor de las hermanas no volvió a encarar una bola de quiebre en el partido, que duró una hora y 22 minutos.

“Serena Williams, esa es mi hermana pequeña, muchachos. Felicidades a Serena por su número 23”, dijo Venus. “He estado aquí contigo. Algunos los he perdido aquí contigo. Ha sido algo alucinante, tu victoria siempre ha sido mi victoria, lo sabes. Todas las veces que yo no pude estar aquí, que no estaba, tú estabas”.

El encuentro entre Venus, de 36 años, y Serena, de 35, fue el de mayor edad combinada en las finales femeninas de un major en el formato actual, con un total de 71 años y 11 meses. Roger Federer intentará batir el domingo el récord masculino con 18 títulos cuando se enfrente al español Rafael Nadal, ganador de 14 torneos major, completando unas finales individuales del torneo dominadas por treintañeros.

Serena se puso algo supersticiosa en Australia, y desde que llegó no había querido hablar sobre la marca de 23 títulos. “Ahora podemos hablar de ello”, dijo tras su victoria.

La ganadora también tenía unas zapatillas nuevas hechas a medida, enviadas por Jordan, el mito de la NBA. Las zapatillas mostraban el número 23, el que solía utilizar Jordan en su camiseta, grabado en el talón.

Fuente: http://elcaribe.com.do/